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¿Qué es mejor, luz fría o cálida para la cocina?

Si estás inmerso en el proyecto de construcción de tu casa o en una reforma que pase por la cocina, seguramente has tenido esta duda a la hora de escoger las lámparas. La elección del tono de luz es una de las dudas más frecuentes al elegir las luminarias para cualquier estancia: ¿luz fría o luz cálida?, esta es la cuestión. En este post vamos a darte algunas directrices para que tu mismo puedas despejar esa duda. ¡Toma nota!

¿Qué es y cómo se mide la tonalidad de la luz?

La tonalidad de la luz es uno de los aspectos fundamentales a la hora de escoger las lámparas para cualquier estancia de tu casa. La elección de una u otra tonalidad cambiará por completo el ambiente de la estancia, por ello antes de decantarnos por una bombilla u otra deberemos decidir qué tipo de ambiente queremos crear y qué actividades van a realizarse en cada espacio, pues según la respuesta tu elección deberá ser diferente. Una vez determines estas cuestiones, deberás elegir unas luminarias que ofrezcan una luz de tonalidades más frías o una bombilla que ofrezca una luz más bien cálida.

La tonalidad de la luz se mide en Grados Kelvin (K), que sirven como unidad de referencia para definir la sensación de color que percibe el ojo humano ante una determinada fuente de luz.

tonalidadez_luz_kelvin

Un ejemplo para poder entender cómo funciona esta magnitud es imaginar el color que adquiere un material como el metal al aplicarle calor. Primeramente, cuando aún no ha congido mucha temperatuda, el material adquiere un color rojizo que va poco a poco hacia el naranja y el amarillo. Como más temperatura se le aplica al material, este va cogiendo tonos blancos, azulados cada vez más intensos y finalmente hasta negros. De esta forma podemos entender como funciona la gradación Kelvin de las tonalidades de la luz.

Podemos ver, pues, que se distinguen a grandes rasgos 3 tonalidades de luz: luz cálida, luz neutra o blanca y luz fría, clasificadas en función de la cantidad de rojo o de azul que se percibe por el ojo humano en un espacio iluminado. De esta manera, podemos decir que consideramos luz cálida a aquella que ofrece una luz de una tonalidad por debajo de 3300 K, luz neutra a aquella que se encuentra alrededor de 4000 K y luz fría a aquella superior a 5000 K. Por tanto, los tonos cálidos son los que menos Grados Kelvin tienen y las bombillas que ofrecen luz de tonalidad más fría son las que más.

tonos_iluminación


¿Qué tonalidad de luz debemos escoger en cada caso?

Si bien es cierto que todas las tonalidades pueden funcionar en cualquier estancia, cada tono de luz tiene un uso más apropiado según el ambiente que deseamos conseguir.

Luz cálida

Si lo que queremos es crear un ambiente relajado y acogedor deberemos apostar por una fuente lumínica de tonos cálidos. Este tipo de luz es la que se sitúa por debajo de los 3300 K y ofrece una iluminación semejante a la de una luz incandescente o halógena tradicional, que recuerda al color ambar.

Podríamos decir que la luz cálida es aconsejable para puntos de luz secundarios en salones, comedores o dormitorios, donde se quiera crear un ambiente acogedor e íntimo que favorezca el descanso. Su punto débil es que puede ocasionar fatiga visual si se realizan actividades o tareas de precisión que requieren una visibilidad óptima.

Luz neutra o blanca

Si queremos conseguir una luz neutra y homogénea debemos apostar por luminarias de tonalidad neutra. Este tipo de luz no altera la percepción de los colores y reproduce la iluminación de la luz natural. Se sitúa alrededor de los 4000 K y es la más indicada para puntos de iluminación general si se quiere conseguir una luz ambiental y integrada, a la vez que funcional.

Es el tono de luz ideal para situar en puntos de luz generales de la gran mayoría de estancias de la casa, así como en zonas de trabajo, como oficinas o bibliotecas, o en tocadores para maquillarse. Además es genial para combinarse con puntos de luz secundarios de tonalidades más cálidas o más frías según se requiera.

Luz fría

Por último, la luz fría es aquella que se sitúa por encima de los 5000 K y tiene un tono azulado propio de la luz fluorescente. Este tipo de luz se aconseja si nos encontramos en un espacio especialmente oscuro en que la iluminación tiene que ser suficiente para poder realizar actividades de precisión como trabajar o cocinar. Una de las ventajas de la luz fría es que a una misma intensidad aporta mayor cantidad de lumens que la luz cálida, lo que da una percepción de luminosidad mayor.

Este es un tono de luz indicado para situar en ciertas zonas del cuarto de baño o de la cocina, como por ejemplo encimeras. Es también muy utilizada en el ámbito profesional, en espacios de grandes dimensiones que requieran una buena visibilidad como por ejemplo almacenes o hospitales. Crea un ambiente estimulante y reaviva los colores.

Cocina_tonalidad_luz


Así pues, en el caso de la cocina aconsejamos la combinación de luz neutra en los puntos de luz generales con luz fría en los espacios donde se requiera más visibilidad como encimeras o fregaderos, para crear un ambiente  estimulante puntualmente. Aún así, ello dependerá en todo caso del ambiente que decidas darle a tu estancia, que deberá ir relacionado con el estilo decorativo que desees recrear. De esta forma, en las cocinas de estilo nórdico o rústico, la iluminación general siempre suele tirar a tonos más cálidos y en el caso del estilo minimalista o moderno a tonalidades de luz más fría.

Ver categoría de lámparas colgantes para la cocina:

lámparas_cocina


¿Es recomendable combinar distintas tonalidades de luz?

Sin duda. Lo ideal, es combinar puntos de luz con diferentes temperaturas de color según la estancia en cuestión y lograr diferentes combinaciones de colores. Así podrás crear ambientes distintos en una misma estancia según la iluminación que pongas en marcha.

Cuestión a parte, recomendamos el uso de luminarias de tipo LED, ya que estas son las que recrean de forma más fidedigna la tonalidad deseada. En determinados tipos de bombillas, como los fluorescentes, la temperatura de color es una media, ya que la luz que emiten se genera por descarga eléctrica en un gas que irradia una luz en la que faltan colores. Además varía entre fabricantes y modelos, por lo que se hace muy complicado acertar la tonalidad real que va a ofrecer la lámpara. Una de las principales ventajas del LED es que en el momento de su fabricación se determina la temperatura de color que ofrecerá la luminaria. Gracias a esta tecnología los productos de iluminación LED emiten luz sólo en el espectro lumínico para el que han sido fabricados, y no emiten radiación en frecuencias como la ultravioleta o infrarroja como ocurre con otras tecnologías como los fluorescentes e incandescentes que pueden alterar el color a los objetos que iluminan.

Ver categoría de plafones LED para cocina:

plafones_led_cocina


En conclusión… ¿luz fría o luz cálida?

Pues depende. La decisión deberás tomarla en base al ambiente que quieras conseguir y al uso que vayas a darle al espacio. No obstante, nuestra recomendación es que combines distintos puntos de luz con tonalidades diferentes para poder crear un espacio versátil y de ambiente lumínico modificable. Piensa qué ambiente quieres tener y elige la tonalidad de luz que te ayude a conseguirlo valorando sus cualidades.

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Lámparas_de_cocina

Fuente imágenes | Elmueble.com

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